Dieta Pritikin


La gran olvidada, la dieta Pritikin

Es una dieta creada en los años ochenta, por el Dr. Nathan Pritikin, inicialmente se recomendaba para tratar personas con enfermedades cardiovasculares.

En 1975, en Santa Mónica,el Dr. Pritikin, abrió un centro para educar y tratar a las personas con problemas cardíacos, colesterol alto, diabetes y obesidad. Volviéndose muy popular por su exitosa dieta baja en grasa. El Dr. Pritikin murió en 1985, pero su hijo Robert, sigue con el centro y las investigaciones de su padre y ha publicado un libro, (El principio Pritikin: la solución de la densidad de calorías). En el libro, asegura de la importancia de basar nuestra alimentación en estos conceptos y no hacerlo como una dieta aislada, sino transformarla en una forma y modalidad de vida. Volver a los productos naturales, tal cual salen de la tierra, menos procesados, sin azucares refinados, grasas y químicos que aumentan su densidad de calorías y nos hacen disparar el colesterol, los azúcares en sangre y los kilos.

El Dr. Pritikin, creía que era muy importante consumir productos naturales, poco procesados y que tienen menos calorías.

Basó sus investigaciones en que cada alimento, tiene diferente densidad de calorías. Los que tiene menor cantidad de las mismas son los vegetales, aproximadamente 100 cal. cada 500 grs. y le siguen las frutas frescas, entre 200 y 300 cal, en 500 grs. según la que sea. Se puede por tanto comer mas cantidad de alimentos con muy pocas calorías y quedarnos satisfechos.

Luego en el otro extremo estarían los aceites, los azucares, productos que se utilizan en el procesamiento de la mayoría de alimentos que consumimos a diario, y las grasas, sobre todo las que provienen de carnes rojas y que contienen un montón de calorías.

Ideó entonces un plan de alimentación, combinando una mayor ingesta de verduras, cereales integrales, frutas y restringiendo el consumo de grasas al mínimo.

Nada de carnes rojas, ni huevos, tampoco carbohidratos que procedan del pan o pasta, lácteos solo los desnatados.

Se permiten en cambio, el consumo en cantidad de verduras, frutas, legumbres, pescado, mariscos y carnes magras de pavo o pollo. Líquidos permitidos, el agua por supuesto, café y té descafeinados. No a los zumos de fruta.

Su plan de adelgazamiento fue muy popular en la década de los 80, ya que prometía una pérdida de peso muy rápida, unos 3 a 3,5 kilos por semana, cosa que entusiasma a cualquiera.

Recordemos complementar ésta, como todas las dietas, con ejercicios diarios y actividad física, también hacer tres comidas sustanciosas cada día y dos colaciones, que ayudaran a mantener la sensación de saciedad y el hambre controlado.

Los detractores de esta dieta, la catalogan dentro de las denominadas “dietas milagro”, y esgrimen, que no es recomendable llevarla a cabo mas de un mes, ya que es muy restrictiva con las grasas e hidratos, por lo tanto no es una dieta bien equilibrada. Por la rápida pérdida de peso, puede provocar un efecto rebote de subida de peso, o llevarnos a carencias nutricionales y descompensaciones a largo plazo.