Dieta de los puntos


Ser creativos con la dieta de los puntos

Hay infinidad de dietas dando vueltas por el mundo, pero resulta que ninguna os convence porque creéis que son muy exigentes o un tanto difíciles de cumplir. E incluso puede que muchas no sean adecuadas para vosotros.

Por eso hoy tendréis acceso a un método que, si bien no es nuevo, tampoco es muy conocido, pero os aseguramos que funciona de maravillas: la dieta de los puntos.

Ser creativos con la dieta de los puntos es la clave, ya que en este método lo que consumáis tiene puntaje, como así también la contextura corporal, el peso, la edad y demás características físicas. De acuerdo a ello, podréis tomar bolígrafo y anotador y armar una dieta apta para vosotros, que sea variada y con todo tipo de alimentos. El puntaje os permitirá no excederos y al mismo tiempo evitará que paséis hambre. Recordad que los autores de la dieta sois vosotros mismos.

De esta manera, almorzar o cenar en un restaurante no tendrá que ser un impedimento para disfrutar de las comidas que sirvan allí, dado que todo está permitido siempre y cuando reúna los puntos acordes a lo que hayáis calculado. Sólo necesitaréis llevar a cuestas el anotador con los cálculos.

Los puntos de la contextura

Comencemos a explorar las características de este método para adelgazar calculando vuestro sexo, edad, peso, altura, la actividad que realicéis cotidianamente y el objetivo que tengáis al someteros a la dieta de los puntos. A saber:

  • Si sois mujer, anotad 7 puntos; si sois hombre, 15.
  • Si tenéis entre 18 y 20 años, anotad 5 puntos; entre 21 y 35, 4; entre 36 y 50, 3; entre 51 y 65, 2; y más de 65, 1.
  • En cuanto al peso, de acuerdo a lo que peséis, anotad la decena. Por ejemplo, si pesáis 65 kilos, el puntaje será 6; si pesáis 70, el puntaje será 7.
  • Si medís menos de 1,60 metros, anotad 1 punto; si medís más de 1,60 metros, anotad 2.
  • Si vuestra vida es totalmente sedentaria, el puntaje es 0; si la actividad que realizáis es especialmente de pie (por ejemplo, sois empleada doméstica), 2 puntos; si andáis con frecuencia (por ejemplo, realizáis trámites o visitáis clientes), 4; y si realizáis esfuerzo físico, vuestro puntaje es 6.
  • Si vuestro objetivo es bajar de peso, no anotéis puntos; pero si es mantener el peso actual, anotad 4.

Para que os quede claro, imaginemos los datos de una persona cualquiera, pongámosle “Marita”: se trata de una mujer (7 puntos) de 30 años (4 puntos), pesa 65 kilos (6 puntos), tiene una altura de 1,70 metros (2 puntos), es empleada en una oficina y no hace deporte, es decir, tiene una vida sedentaria (0 puntos) y su objetivo es mantener su peso actual (4 puntos). Ahora, sumemos: 7+4+6+2+0+4 = 23 puntos. Aquí comienza vuestra capacidad para ser creativos con la dieta de los puntos.

Los puntos de los alimentos

Ahora que ya tenéis el peso de Marita, deberéis fijaros en una tabla diseñada por los creadores de este método en la cual a cada alimento se le asigna un puntaje. De acuerdo al puntaje de Marita (23), se podrá armar una dieta acorde. Vayamos primero a algunos alimentos y sus puntajes, a los cuales dividiremos en cuatro grupos (0, 1, 2, 3, 4, 5 y 6)

Para daros una idea, los alimentos que menos puntos tienen son las verduras y frutas, de modo que podéis comer prácticamente todo lo que gustéis, aunque sin abusar (¡no comeréis 15 piezas de frutas por día!). Y los alimentos que más tienen son los dulces y los productos elaborados con harinas.

  • 0 puntos: todas las verduras y frutas (excepto el plátano), café, té, fresa, miel (0,50).
  • 1 punto: un vaso de leche descremada, un racimo de uvas, tres fetas de jamón cocido o de pavo, una galleta, un poco de mantequilla, un vaso de yogur descremado (1,5), cuatro aceitunas (1,5), 10 gramos de mayonesa light (1,5).
  • 2 puntos: un plato de tallarines o ravioles, un huevo, paté, gaseosa, tres patatas, un plato de pescado de merluza, una porción de flan de vainilla, croquetas de pollo, un copa de vino, un plátano, media pechuga de pollo, un plato de lentejas (2,5), una lata de atún (2,5).
  • 3 puntos: tres fetas de jamón serrano, un vaso de cerveza, dos puñados de palomitas de maíz, chorizo ibérico (3,5).
  • 4 puntos: una copa de helado, un plato de arroz, una porción de pizza (4,5).
  • 5 puntos: una tortilla pequeña de patatas, patatas fritas (5,5).
  • 6 puntos: una porción de puré de patatas, una porción de calamares fritos, una costilla de cerdo.

Pero antes de continuar con los cálculos y lograr así ser creativos con la dieta de los puntos, vale aclararos algunas cuestiones:

  • No se trata de elaborar una dieta mezclando cualquier producto de la tabla solo para llegar como sea al puntaje correspondiente (23 por día, en el caso que dimos), sino de equilibrar los alimentos consumiendo de todo un poco (carnes, frutas, verduras, legumbres y pastas e incluso algunos dulces).
  • También es recomendable que variéis la dieta cada semana para no aburriros con lo mismo.
  • Como en toda dieta, sea para adelgazar o no, el agua también es alimento, y es fundamental que bebáis 2 litros diarios.
  • Variad las cantidades desde el desayuno a la cena, de modo que por la mañana comáis abundantemente y por la noche apenas para quitaros el apetito. Así, cuando vayáis a dormir no estaréis muy hinchados y podréis conciliar mejor el sueño.
  • Echados en el sofá mirando la televisión no lograréis demasiado. Acompañad este régimen con la práctica de algún deporte, caminata, trote o baile.
  • Por día, la dieta se divide en desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena.

Como veréis, no será necesario estar pendientes de las calorías de las comidas, sino de los puntos que vale cada alimento que incorporaréis a la dieta. Además, si os animáis a modificarla todas las semanas, la consigna de ser creativos con la dieta de los puntos¡hasta puede resultar divertido!