Dietas para embarazadas


Dietas y consejos de alimentación para embarazadas

Enterarnos de que seremos madres es uno de los momentos más felices de nuestras vidas, y como todo aquello hermoso que nos pasa, lo valoraremos y cuidaremos más que a nada. Pondremos en eso toda nuestra dedicación, lo que también incluye una alimentación diferente a la habitual, porque debe incorporar más nutrientes que otros, a algunos alimentos limitarlos y a otros directamente descartarlos. Aquí te damos información sobre dietas y consejos de alimentación para embarazadas.

Cuando una mujer queda embarazada, su organismo experimenta cambios enormes que hay que acompañar de distintas maneras, entre las cuales está la de una nutrición equilibrada que beneficie no solo a la madre, sino también al futuro retoño. Y algo fundamental: los consejos que te daremos a continuación también observan cómo cuidarse antes de quedar embarazada y en la lactancia. Como verás, ¡un embarazo parece durar mucho más que nueve meses!

Cuánto comer si estás embarazada

Por lo general, se cree que el hecho de quedar embarazadas da derecho a ingerir alimentos en grandes cantidades, lo cual no es correcto. De lo que se trata es de consumir relativamente las mismas medidas de porciones, pero con mayor calidad.

La cantidad de calorías que se recomiendan en estos casos es de 2.000 diarias. La mayor parte de los alimentos deben estar preferentemente elaborados con harina integral (cereales, pan y pastas), deben incluir como mínimo cinco piezas de frutas y verduras, tres porciones de lácteos descremados y tres de proteínas.

Además, conviene comer varias raciones al día en pequeñas cantidades, masticando bien cada bocado, ya que de esa manera colaborarás con la digestión y evitarás la acidez estomacal y la pesadez corporal. Las frutas o yogures a modo de tentempiés son lo ideal.

De esta manera, el cuerpo adquirirá la cantidad suficiente de energía como para que la futura mamá goce de una buena salud, repercutiendo favorablemente en el desarrollo del feto.

Nutrientes y vitaminas

Por otra parte, lo que nunca debe faltar en las dietas y consejos de alimentación para embarazadas son los alimentos que contienen nutrientes y vitaminas como hierro, calcio, yodo, omega 3 y, fundamentalmente, ácido fólico, ya que éste permite que el bebé desarrolle de manera óptima su sistema neuronal.

Es importante comenzar a tomar ácido fólico al menos tres meses antes de quedar embarazada. Se lo puede comprar como suplemento en la farmacia y encontrarlo en ciertos alimentos.

Qué comer si estás embarazada

Si bien una embarazada debe comer alimentos de todos los gustos y colores, hay algunos que son demasiado necesarios como para olvidarse de incorporarlos a la dieta.

  • Pescado: es rico en omega 3 y omega 6, aunque los pescados más grandes también contienen mercurio, de modo que hay que descartarlos. Consume aquellos que sean blancos y azules, como atún blanco, salmón, merluza y lenguado, y nunca comida con pescado crudo, como el sushi.
  • Jamón cocido bien curado.
  • Huevos bien cocidos (no los denominados “pasados por agua” y poché).
  • Cinco piezas de frutas frescas y cinco de verduras (especialmente de hoja verde). La naranja, por ejemplo, contiene mucho ácido fólico.
  • Leche y sus derivados.
  • Legumbres, cereales, fibras.
  • Hidratos de carbono.

Con todos estos alimentos te aseguras vitaminas, minerales, proteínas, calcio, hierro, ácido fólico y yodo suficientes. Claves para llevar un embarazo más que saludable.

Qué restringir, qué no comer

Así como en la alimentación para embarazadas están los alimentos infaltables, también deben estar los restringidos y los que directamente no se recomienda ingerir.

Los restringidos son: golosinas, confituras, refrescos artificiales, café.

Los evitables son: pescados grandes, carnes de caza, alcohol, productos enlatados, comidas rápidas, frituras.

Agua en abundancia

El primer alimento que debes tener en cuenta es el agua y otros líquido saludables (licuados naturales, infusiones). Normalmente se aconseja beber 2 litros por día, pero en el embarazo lo ideal son 2,5 litros. Eso sí, ¡ni se te ocurra tomar bebidas con alcohol!

Es fundamental estar lo suficientemente hidratada, ya que ayuda a eliminar toxinas, facilita la digestión, combate el estreñimiento, alivia las jaquecas y evita la retención de líquidos (prueba de esto último son los típicos pies hinchados).

Modera el condimento

Sí, entendemos perfectamente que para muchas personas, la comida sin condimentos no tiene gracia. Sin embargo, hay alternativas para darle un sabor exquisito reemplazando ciertos aderezos por otros. Por ejemplo, en vez de utilizar aceite común, utiliza aceite de oliva, y en vez de utilizar vinagre, utiliza zumo de limón natural exprimido. En cuanto a las especias, no hay problema de que las consumas, siempre y cuando no abuses; en ocasiones puedes reemplazarlas por hierbas como romero, albahaca, tomillo y laurel, por ejemplo.

El aceite de oliva es rico en antioxidantes y ácido oleico (equilibra el colesterol y beneficia el sistema óseo), en ácidos grasos esenciales, omega 3 y omega 6. En tanto que el limón, al contener vitamina C, permite que se absorba mejor el hierro. Como verás, es una excelente opción para dietas y consejos de alimentación para embarazadas.

Cómo cocinar

Todas las formas de cocinar los alimentos son buenas, excepto las frituras. No pasará nada malo si consumes productos fritos, pero debe ser muy esporádicamente, es decir, no más de una vez por semana. Por lo tanto, las opciones son: a la plancha, al vapor, hervidos, al horno, a la parrilla y al wok.

Controla que las carnes estén bien cocidas, ya que de lo contrario libera bacterias perjudiciales para la salud. Dos riesgos importantes en este sentido son la toxoplasmosis y la escherichia coli, altamente perjudiciales no solo para ti, sino también para tu futuro hijo.

El pre y el post bebé

Por supuesto que dentro de los consejos de alimentación para embarazadas no se debe omitir que, si con tu pareja ya pensáis en concebir, la preparación de tu cuerpo en materia nutricional es fundamental, como así también lo es mientras estés amamantando.

Puedes comenzar con este plan equilibrado, especialmente con todo aquello que contenga omega, calcio y ácido fólico. Son vitaminas y nutrientes fundamentales para prevenir defectos congénitos en el bebé y para que tú estés lo más saludable posible para recibirlo y darle amor abundante a través de tu propia leche.