Dieta Disociada


Cómo combinar los alimentos en la dieta disociada

Manifestar el deseo de querer hacer dieta, para mucha personas es sinónimo de sacrificio y privaciones. ¿Cómo no tener miedo ante la sola idea de no poder probar bocado de todo aquello que nos da placer comer? Este problema se resuelve con la dieta disociada, que consiste en la combinación de alimentos en cada comida, con la cual nunca te quedarás con hambre. Ahora bien, hay que saber cómo combinar los alimentos en la dieta disociada.

Con este método para bajar de peso podrás comer lo que quieras en la cantidad que quieras, pero hay una gran condición para hacerlo saludablemente: no se pueden combinar los alimentos entre sí sin tener en cuenta los grupos a los cuales pertenece cada uno y los tipos. Esto ha sido cuidadosamente establecido en una tabla.

De lo que se trata es de encontrar un equilibrio en lo que ocurra en tu estómago de acuerdo a las leyes de la digestión, dividiendo a los alimentos en cinco grandes categorías o grupos:

  • Carbohidratos: son la base de la pirámide alimenticia, el combustible que hace que el cuerpo se ponga en acción. Los hidratos de carbono se dividen, a su vez, en monosacáridos (caracterizados por su sabor dulce) y los disacáridos (el azúcar común que se obtiene de la caña; también están en la remolacha, la zanahoria y la piña).
  • Frutas: aquí hay que dividir las frutas en ácidas, semi ácidas, dulces y oleaginosas.
  • Grasas: son un término genérico para denominar a los lípidos (triglicéridos y aceites). Pueden tener origen animal o vegetal. Ejemplos de ellas son el aceite de oliva/girasol/canola, el chocolate, avellanas, nueces, almendras, dátiles.
  • Proteínas: son biomoléculas presentes en casi todos los procesos biológicos y, en consecuencia, son fundamentales para el desarrollo de los seres vivos. Son proteínas algunas hormonas, hemoglobina, anticuerpos, receptores de las células, colágeno, etcétera. Se las encuentra principalmente en las carnes, pescados, mariscos, huevos y lácteos.
  • Verduras: en este caso podemos dividirlas en hortalizas (alcachofa, berenjena, calabaza, pepino, pimiento, remolacha, zanahoria, etcétera); feculosas (patatas, plátanos, zanahoria hervida, etcétera); verduras (acelga, coliflor, apio, lechuga, espárragos, espinaca); y ajos y cebollas.

En cuanto a cómo combinar los alimentos en la dieta disociada, la norma número uno es que está prohibido mezclar entre sí los distintos grupos en un mismo menú. Es decir, no se puede mezclar proteínas con carbohidratos, proteínas con grasas, diferentes tipos de hidratos de carbono y diferentes tipos de frutas. Otras pautas son:

  • Las comidas diarias se dividen en cinco: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena. No se debe omitir ninguna, de lo contrario padecerías una carencia nutricional y retardarías el proceso que normalmente hace el metabolismo. No porque comas más veces engordarás, ya que al consumir un alimento bien combinado y en el momento adecuado, el organismo se pone en acción y hasta quema calorías durante la digestión, lo cual incluso permite perder peso.
  • Para endulzar las comidas se debe cambiar el azúcar por el edulcorante o directamente no utilizar nada.
  • No están permitidas las bebidas alcohólicas y los refrescos con gas, salvo que sean diet.
  • Los carbohidratos solo se ingieren en el desayuno y el almuerzo, nunca en la cena; las proteínas, en la cena; las frutas y frutos secos, a media mañana o en la merienda, pero no acompañados; las proteínas, en la cena.
  • No consumas frituras y, si haces alguna carne a la plancha, solamente rocía con un poquito de aceite vegetal.
  • No realices esta dieta durante más de dos meses. Y una vez que finalices, mantén una alimentación balanceada y saludable para que no padezcas el efecto rebote.
  • Combina la dieta con ejercicios físicos, lo que te permitirá bajar con mayor rapidez esos kilitos de más.

Como todo régimen nutricional para quitar peso, el método de cómo combinar los alimentos en la dieta disociada, así como tiene sus resultados positivos también tiene sus contraindicaciones, por lo cual deberás tener mucho cuidado en la forma en que la vas cumpliendo. En lo posible, te aconsejamos que tengas una cita con tu médico para que te oriente mejor.

Ocurre que debido a que no está establecida en detalle la cantidad de gramos de alimentos de cada grupo que se deben consumir, se podría llegar a una desorganización en la alimentación. De modo que siempre deberás combinar en cada comida hidratos de carbono, proteínas, verduras y frutas.

Tres menús a modo de ejemplo

Si ya tienes en mente cuáles son los alimentos que pertenecen a cada grupo pero sientes que necesitas algunos ejemplos para poder comenzar, aquí te mostramos tres menús para que redondees el objetivo:

Primer menú

Desayuno: huevos de gallina revueltos con jamón, un vaso de leche de soja y una taza de té o café.

Media mañana: un yogur descremado y una manzana.

Almuerzo: ravioles de acelga.

Merienda: pan con dulce de higo.

Cena: pescado a la plancha con pepino y puré de calabaza.

Segundo menú

Desayuno: un vaso de yogur descremado con mix de avena y manzana y una cucharada de miel.

Media mañana: un trozo de queso fresco y un kiwi.

Almuerzo: un plato de ensalada verde con jamón serrano.

Merienda: un vaso de leche y rodajas de piña.

Cena: patatas al horno con curry y una porción de fruta dulce.

Tercer menú

Desayuno: una taza de café, una rodaja de pan blanco tostado y un yogur natural.

Media mañana: un licuado de naranja y melocotón (al agua).

Almuerzo: un plato de sopa de verduras, filet de ternera.

Merienda: queso fresco y un puñado de uvas.

Cena: pimientos rellenos con arroz, un pocillo de té o café.

Una vez que te animes e inicies el proceso de cómo combinar los alimentos en la dieta disociada, podrás comprobar que no es un martirio cumplirla a rajatabla, ya que no te privarás de consumir nada que te guste. Solo tendrás que aprender a armonizar la ingesta de alimentos, que por un lado implica combinar y por el otro variar, para no aburrir siempre con lo mismo.