Dieta Cretense


Los secretos de la Dieta Cretense

La dieta cretense se caracteriza por ser la dieta más recomendada para toda clase de enfermedades cardiovasculares, así como otras enfermedades de nuestro cuerpo. En concreto, esta dieta es un subtipo de la dieta mediterránea, a la que aporta algunos matices interesantes que la hacen única y especial.

Recientes investigaciones han demostrado que la dieta cretense es especialmente útil para todas aquellas personas que busquen potenciar los antioxidantes en el cuerpo, con el efecto anti-envejecimiento que esto conlleva.

Pero ¿En qué consiste esta famosa dieta cretense?

En primer lugar hemos de decir que la dieta cretense, como buena dieta del sur de Europa, basa su menú clásico en alimentarse a base de frutas y verduras, cereales, pescados entre otros.

Lo que sí es importante en la dieta cretense

Lo más importante en la dieta cretense es reducir el consumo de grasas y azúcares. Lo primero se consigue alimentándose a base de carnes magras, evitando embutidos y cortes con mucha grasa. Lo segundo, no añadiendo azucar a infusiones o cafés ni a otros platos. Si aún pensamos que es necesario endulzar nuestros platos, nada mejor que un poco de miel para conseguir el equilibrio adecuado.

En este sentido, es necesario renunciar a la mantequilla y la margarina, en su lugar utilizaremos aceites sanos para el organismo como el aceite de oliva.

Lo que no es importante en la dieta cretense

Sin embargo, no es importante la cantidad. Por ello, y a diferencia de otras dietas muy conocidas, en la dieta cretense no es necesario determinar el peso de los alimentos que consumimos.

Comiendo con cierta moderación, pues, podemos olvidarnos de pensar en gramos o en porciones y comer con libertad.

Un ejemplo de dieta cretense apta para todo el mundo:

Vamos a poner un ejemplo de dieta completa cretense que seguramente te sea de interés debido a que podrás ver de primera mano lo completa que puede ser esta dieta.

Desayunaremos pan de cereales, pudiendo acompañarlo con miel, una pieza de fruta y algo de frutos secos, preferiblemente nueces.

Para comer, optaremos por una ensalada de tomates acompañada de queso feta griego, garbanzos y verduras. De postre, una pieza de fruta a elección.

En cuanto a la cena, optaremos por una ensalada de endivias con frutos secos, muy importante consumir pescado fresco, preferiblemente sardinas, acompañamos con pan integral e incluso (si no tenemos que conducir) una copa de vino.

Los resultados de esta dieta son tremendamente llamativos, ya que con ella se consigue un descenso pronunciado de peso, lo cual, si se combina adecuadamente con un ejercicio físico moderado puede ser la clave al éxito en cuanto a pérdida de peso.

Como decíamos al principio del artículo, las bondades de la dieta cretense no se reducen sólo a la pérdida de peso, sino que además es ideal para conseguir un mayor bienestar basado en una alimentación más saludable.